En mi camino matinal de vinos y tapas, pasadas las tres y media de la tarde, decidí tomar el último chato en el Café Jazz Popular. Un bar coqueto y agradable que se encuentra en la madrileña calle Huertas, muy cerquita de la Plaza Santa Ana.
Como es costumbre, al último vino le dedico poco tiempo, pues es bien conocido que este es el culpable de mareos, desazones y borracheras (no los 20 anteriores).
Me acodé en el centro de la barra, llamé a la camarera, pedí y otee a mi alrededor. No era el único que sujetaba la barra. En posición mas esquinada, había un paisano que saboreaba un café.
-Buenas tardes tenga usted- dije con toda la dignidad de que fui capaz.
-Gracias, lo mismo le deseo- respondió mientras garabateaba algo en una pequeña hoja de papel.
Y cada uno a lo suyo como es menester..... unos golpecitos en el codo reclamaron mi atención.
-Perdone, no he podido resistirme-.
Me entregó una caricatura de esas que te clavan. Cuatro trazos mas o menos pero muy bien puestos..... y uno se reconoce de forma inmediata.

Total, el vino se alargo.
Mi compañero de barra se identificó como Manuel García Casildas, conversador avezado por culpa de sus trabajos en radio y televisión, caricaturista de renombre (el payaso Keko es hijo de su quehacer) y como remate...... novelista.
Su primera novela:"La tela de araña".
La segunda a punto de terminar.
Pero lo que mas me llamó la atención de él....... su fino sentido del humor.















